Serendipity.

noviembre 15th, 2010 § Dejar un comentario

ser·en·dip·i·ty (srn-dp-t) n. pl. ser·en·dip·i·ties
1. The faculty of making fortunate discoveries by accident.
2. The fact or occurrence of such discoveries.
3. An instance of making such a discovery

.‎”It was the best of times, it was the worst of times,
it was the age of wisdom, it was the age of foolishness,
it was the epoch of belief, it was the epoch of incredulity,
it was the season of Light, it was the season of Darkness,
it was the spring of hope, it was the winter of despair.”
– Charles Dickens

‎”El mundo es incoherente, que no se te olvide: está loco.
Fantasmas, nazis, santos, todos viven al mismo tiempo;
aquí, la dicha idílica y, un poco más allá, el infierno.
No puede haber lugar más ambarullado.”
- Salman Rushdie

‎”Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj.
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca.
Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.”

- Julio Cortázar

- Got a soundtrack in my mind, all the time…

noviembre 15th, 2010 § Dejar un comentario

“My brain and tongue just met

And they ain’t friends, so far

My words don’t travel far,

They tangle in my hair

And tend to go nowhere.”

Lunes. El eco de tu voz en off. Desinventarios.

Cuando llueve, siempre es domingo.

“Deseamos Mal”

octubre 3rd, 2010 § Dejar un comentario

Tiza, Serpiente,
Camino, Silencio,
Susurro, Hojalata,
Milenio, Jazmín.

Piedra, Azucena, Pirania, Algodón.
Miedo.
Alas, Cometa, Cigarro, Jardín.

Caminando tropezó de repente con su sombra
Que la esperaba sonriente, en el eco de un rincón.
Le preguntó qué callaba
Le respondió sin mirarla.
Le preguntó, vagabunda
Le respondió sin cortinas.
De olas encontradas que van, vienen y van, en un vaiven vibrante,
Se vienen, vuelven y van.
Demonios que brillan en tus pupilas, hoy, que te esperan.

Deseamos mal, le dijo.
No pienses, no brilles, no esperes, no llores,
No ames, no cantes, no bailes, no quieras, no brinques,
No andes, no llames, no suenies,
Miente.

Miéntele a tus manos, cuando están solas.
Diles que tú eres otro.
Que tu sonrisa no es tuya, si no un callejón.
Laberinto de deseos.
Entramada de suspiros.
Diles, esta noche, que te fuiste.

Que les dejas tu mirada, y un farol.

agosto 4th, 2010 § 2 comentarios

Cómo odio las noches que saben a ti.

Cómo odio que mi noche sea tuya.

Cómo odio tenerte enredado en las pestañas y adivinarte, amor, en cada parpadeo.

Cómo odio tus palabras, de sutil melancolía.

Cómo odio que mis manos tiemblen, con el recuerdo tuyo.

Cómo te odio, noche, triste laberinto de piedra.

Que los caminos no lleven a ninguna parte y mis labios, cansados, te busquen a tientas.

Cómo odio tu sonrisa laberinto, tus ojos de noche y la maldita esquina de tus labios (en donde se esconden tus secretos, y la vida mia, sin salida).

Cómo odio que mis sueños sean de arena, y tu amor, siempre tormenta.

Cómo odio sentir que me transformo en serpiente.

Lengua envenenada, sigilosa, me muerdo a mi primero y muero lento.

Siniestro sonido, el silencio de tus ojos.

Cómo odio sentirte en cada brisa, sí.

Cómo te odio, noche inclemente, cada instante tuyo trae a cuestas un recuerdo.

(Que no los ves, acaso, devorarte sin piedad? Construyendo telarañas de macabra sinestesia.)

Cómo te odio, noche, cuando me susurras al oído, que de mi depende.

La lengua que se comió el Gato.

julio 24th, 2010 § 2 comentarios

Esa mañana, Mar despertó sin palabras.

Las buscó somnolienta bajo su almohada, bostezando entre sábanas, a gatas bajo la cama,  a tientas revolvió las cortinas, de mala gana las buscó por los rincones…

En vano.

Intentó acordarse hasta dónde la habían acompañado, la víspera, pero no logró saber si habían llegado sanas y salvas a casa,  o quizás, habían encallado en alta mar, víctimas de algún naufragio, tan comunes ellos, aquellos días de tormenta.

Pasó varias horas intentando llamarlas por la ventana, pero a cada vez, recordaba acongojada que sin palabras, no había manera de hacerlas volver.

Decidió entonces silbar. Silbó  tangos, rancheras, baladas, himnos de gloria y de guerras, canciones de cuna y cánticos de otros tiempos… Pero no había ni rastro de ellas.

Sus palabras habían huído al alba.

Mar llevaba veinte años  machacándolas, armando y desarmándolas, olvidándolas, desvistiéndolas, llorándolas, gritándoles, buscándolas y perdiéndolas, jugando, riéndose, despojándolas de significado, utilizándolas, en realidad.

No es difícil de entender entonces, que sus palabras, cansadas, hubiesen decidido escapar.

(En construcción)

junio 5th, 2010 § 1 comentario

Tic,
Tac.

Jazmín
Silogismo
Araña
Campana
Milonga
Detrás
Infinito
Libélula
Acordes
Susurro
Arena
Canela
Escondite
Pinceles
Minutos
Caléndula
Alba

Mar
Azahar.

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